Retroalimentación formativa

Ciclos cortos de retroalimentación: intercambiar con los/as estudiantes para brindarles seguridad y confianza.

Utilizar la metodología de los ciclos permite al/a la docente monitorear y entender los aprendizajes de los/as estudiantes. Establecer momentos de intercambio ayuda a los/as docentes a conectarse mejor con el/la estudiante y también le brinda a este/a seguridad y confianza en su trabajo.

Hattie y Timperley (2007) consideran cuatro tipos de retroalimentación:

  • Centrada en la tarea (información sobre logros, tareas)
  • Centrada en el proceso (información sobre el grado de información, procesos cognitivos)
  • Centrada en la autorregulación (proporciona información para brindar autonomía y al aprendizaje autodirigido)
  • Centrada en la propia persona (desarrollo personal, esfuerzo y compromiso con el aprendizaje)

El punto de partida es que los/as estudiantes conozcan cuáles son las metas que orientan la actividad de aprendizaje. En niveles más avanzados, los/as estudiantes pueden participar en la construcción de criterios de logros relacionados con dichas metas.

Recordá que podés hacer uso de la tecnología para facilitar y promover la retroalimentación; te recomendamos utilizar recursos virtuales que te permitan comunicarte con el/la estudiante en cualquier momento y lugar. Algunos ejemplos pueden ser: Facebook, WhatsApp, foros de CREA, encuestas de Google.

La retroalimentación puede implementarse a través de múltiples dinámicas que implican la coevaluación, la autoevaluación y la evaluación del/de la docente al estudiante.

Finalmente, es necesario establecer nuevas metas de aprendizaje que permitan responder a la pregunta: "¿Hacia dónde voy ahora?". Esta instancia se realiza una vez que analizamos y reflexionamos sobre todo el proceso.



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